Piermarini, de 36 años, es oriunda de Lanús, cursó sus estudios en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde actualmente es docente de Derecho Penal, y tiene especial capacitación en Derechos Humanos, según se informó.
Abogada, se desempeñó durante tres años en el ministerio de Justicia y Seguridad con tareas de Políticas Penitenciarias y es una persona de confianza de César Albarracín, actual subsecretario de Política Criminal y uno de los principales laderos del ministro Ricardo Casal.
Piermarini fue nombrada tras la muerte del anterior responsable del Servicio Penitenciario, Marcelo Pernici, ocurrida a principios de este mes.
El anuncio oficial fue realizado ayer por Scioli durante el acto de inauguración de una nueva alcaidía para alojar detenidos en nuestra ciudad.
Junto a Casal, el mandatario rescató que con la nueva obras se cerrarán todos los calabozos de comisarías existentes en La Plata, Berisso y Ensenada.
“Hoy dejamos atrás la historia de los detenidos en comisarías de La Plata, Berisso y Ensenada. Una Provincia grande se construye con más seguridad y generando ámbitos propicios para la reinserción de aquellos que incumplieron con la ley”, aseguró Scioli.
REINSERCION
Piermarini, en tanto, destacó que “el objetivo del Servicio Penitenciario es profundizar las tareas en materia de educación y reinserción laboral de quienes se encuentran privados de su libertad”. Y acotó: “Apostaremos al cierre de calabozos y a no tener más detenidos en las comisarías de la provincia de Buenos Aires”, anunció la flamante titular del Servicio Penitenciario.
Así, estuvo en consonancia con la inauguración que realizó Scioli junto a Casal, en la que pusieron en funciones la Alcaidía “La Plata II”, ubicada en calle 11 entre 76 y 77, con capacidad para albergar a 60 detenidos.
Esta dependencia se suma a las Alcaidías Departamentales ya inauguradas en San Martín, Olmos, Avellaneda, Malvinas Argentinas, José C. Paz e Isidro Casanova (de mujeres), que tiene como objetivo “evitar que las comisaría sean unidades penitenciarias”.
“Eso trae aparejado el hacinamiento y epidemias que lesionan la dignidad del hombre”, afirmó Scioli, acompañado por los intendentes Pablo Bruera, Mario Secco (Ensenada) y Enrique Slezack (Berisso).
El gobernador puso en valor el programa que fue, según remarcó, “destacado por la ONU y que apunta a la sustitución progresiva del alojamiento en comisarías y mejorar las condiciones de detención”.
Por último, Scioli ponderó el cierre de los calabozos de 150 comisarías durante 2011, que se complementa, dijo, “con las más de 9 mil plazas penitenciarias con las que logramos la reducción a 900 la cantidad de detenidos en comisarías, la cifra más baja de los últimos 20 años”.
Fuente: http://www.eldia.com.ar






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