Por las bondades del clima y la riqueza y generosidad de las tierras sobre las cuales se encuentra asentado el partido, la actividad económica de Chacabuco está basada en la producción agropecuaria, especialmente en los cultivos del maíz, soja, trigo y en menor escala de girasol. No menos significativa es la actividad ganadera con la cría de bovinos, porcinos y equinos. También hay criaderos de pollos y ponedoras.
Pero Chacabuco ofrece mas que eso, y es reconocido en la región del noroeste de la provincia de Buenos Aires y en todo el país por el primordial lugar que ocupa la actividad industrial en el partido.
Por un lado, una desarrollada actividad que trabaja los derivados de cereales y oleaginosas. Los mas prestigiosos molinos harineros, el principal semillero de granos de soja del país, el procesamiento de maíz por molienda húmeda y la elaboraci6n de sus derivados, la producci6n de alimentos balanceados industriales y para mascotas le dan a Chacabuco un perfil industrial indiscutible, que llena de orgullo a sus habitantes y de admiración a sus partidos vecinos. Igual de relevantes son las fabricas de pastas frescas (algunas de ellas con proyección nacional e internacional), de embutidos, de lácteos, panificadoras, alimentos en escabeche, que, entre otras, forman parte de este ramillete de opciones que conforman la floreciente industria alimenticia de Chacabuco.
Es importante tener en cuenta que el 70 por ciento de la producción industrial pertenece a 1″ alimentaci6n Le siguen la metalurgia, la industria textil, la maderera,
la construcción.
Chacabuco no ha quedado afuera del momento revitalizador que vive la industria textil. En los últimos años, los talleres textiles se han multiplicado en el partido y hoy Chacabuco cuenta con mas de 300, ya que se ha convertido en uno de los lugares preferido de los empresarios del país para invertir y asentar sus fabricas.
Prueba de la relevancia del sector industrial, son los productos que desde Chacabuco hoy se exportan al mundo: harinas de trigo y maíz, alimentos para mascotas, semillas, almidones y azucares, implementos agrícolas, lencería y corsetería, entre otros.
La importancia del agro y de la industria llevó a que el partido desarrolle las empresas y los servicios -muchos de ellos brindados por las cooperativas- que surgen de las necesidades de los productores y empresarios radicados en el partido. Por ello Chacabuco cuenta con fábricas de acoplados y carrocerías para camiones, fundiciones de hierro, aluminio y bronce, fabricas de silos y galpones, importantes talleres de servicios y mantenimiento agro-industriales, semilleros y plantas clasificadoras de semillas, acopios de granos, industrias elaboradoras de premoldeados de cemento y servicios especializados de profesionales relacionados con estos rubros.
Además, Chacabuco forma parte, junto con General Arenales, General Pinto, Junín, Leandro Alem, Lincoln y Rojas, del Corredor Productivo del Noroeste de Buenos Aires (Co. Pro. No. Ba.), el cual busca integrar municipios de similares características para que juntos trabajen en busca del desarrollo local y regional a través de diversos proyectos conjuntos.
Sector Industrial Planificado:
El sector industrial planificado (SIP), que cuenta con acceso a la Ruta Nacional Nº 7, es un sector de 35 hectáreas diseñado con el objetivo de brindar un espacio para instalaciones de empresas.
El lugar posee 60 lotes con superficies que varían entre los 2.000 y los 15.000 metros cuadrados, con un mínimo de 40 metros de frente. Asentado sobre suelo muy firme, apto para fundaciones, el SIP cuenta con alambrado perimetral, forestación, caminos de acceso, redes de electricidad, telefonía, desagües industriales, gas natural, agua potable, beneficios impositivos y facilidades económicas para la compra de los lotes. A estas ventajas se suma la mano de obra calificada que ofrece Chacabuco, gracias a la amplia oferta educativa que permite a los habitantes de aquí y de la zona especializarse y capacitarse en distintos rubros relacionados con la actividad económica de la región.
Empresas de molienda de trigo, metalúrgicas, de refinación de grasas y margarinas, de faena de cerdos, maderera, apícolas y de plásticos son algunas de las firmas que ya adquirieron su lugar en el Sector Industrial Planificado (SIP) y algunas de ellas ya han comenzado con los trabajos de radicación.

